Cuando sanas tú, todo a tu alrededor lo hace también
SANAR ES VOLVER AL CUERPO
Mi trabajo nace de una convicción clara: sanar es volver al cuerpo, a la verdad y a todo eso que hemos sostenido en silencio durante años.
Puede parecer un camino espiritual, y lo es, pero en esencia es un proceso profundamente humano, escucharte de verdad, entender a tu cuerpo y permitirte transformar lo que ya no puedes seguir cargando.
DE LA SUPERVIVIENCIA A LA PRESENCIA
Mi recorrido no comenzó con una noche oscura del alma. Comenzó, como suele ocurrir, en el cuerpo. Durante años sentí señales internas que ignoraba. Cansancio, ansiedad, tensiones que no se iban, emociones que se repetían, patrones familiares que parecía estar destinada a perpetuar. Mi sensibilidad era demasiado grande para una vida tan demandante.
Con el tiempo entendí que ya no podía seguir viviendo desde el esfuerzo permanente, desde la lucha, desde la supervivencia y la desconexión interna. Necesitaba otra forma de vivir, una que me incluyera a mí también.
MI ENERGÍA, MI SUPERPODER
A partir de ahí comenzó un viaje diferente. Me formé como sanadora energética en diversas corrientes, en chamanismo contemporáneo, como psicogenealogista, instructora en mindfulness e inteligencia emocional, en acompañamiento terapéutico e hipnoterapeuta transpersonal entre otras.
Todo eso me dio estructura, herramientas y profesionalidad. Pero la verdadera transformación fue descubrir que mi sensibilidad, lejos de ser un obstáculo, era mi superpoder.
Desde muy pequeña desarrollé unos sentidos psíquicos muy finos. Podía “leer” el campo energético de una persona con una sola mirada, identificar dónde su energía se estancaba y sentir en mi propio cuerpo aquello que la otra no podía poner en palabras. Veía patrones, memorias y emociones antes de que se manifestaran.
Con el tiempo entendí que esa capacidad natural para ver, escuchar y diagnosticar lo que ocurre en el plano energético no era algo “extraño”, era una habilidad psíquica.
Hoy, esa percepción ampliada es una herramienta esencial en mi acompañamiento que me permite acceder a la raíz emocional, corporal y energética de cada proceso y guiar a cada mujer de manera intuitiva y precisa.
LA COHERENCIA, LA CIENCIA ESPIRITUAL
He acompañado a cientos de mujeres en procesos de transformación a recuperar claridad, energía vital, sensibilidad, poder personal y propósito. Mujeres que venían agotadas, bloqueadas, con síntomas emocionales desbordados, con una desconexión profunda de su propósito o con historias familiares que parecían repetirse sin sentido. Mujeres que, como yo en su momento, habían “tirado hacia adelante” durante años sin darse cuenta del coste interno.
En todas ellas descubrí un patrón común: cuando vuelves a tu verdad, tu energía se ordena, tu cuerpo se libera y se produce la sanación. Y cuando se integra todo eso en la vida cotidiana, vives en coherencia.
Cuando la energía se ordena, la vida también.
SI HOY ESTOY DONDE ESTOY, ES PORQUE TENGO LA CERTEZA DE QUE NUESTRA ENERGÍA VITAL REFLEJA NUESTRA VERDADERA NATURALEZA
Mi misión hoy está centrada en acompañarte a recordar tu propia medicina. No la mía, la tuya. Esa sabiduría antigua que vive bajo las capas de autoexigencia, culpa, responsabilidad, miedo o silencio.
Para que puedas entender lo qué te está pasando de verdad, puedas cuestionarte, liberar lo que pesa y reencontrarte con una forma de estar más auténtica y más coherente con la mujer que eres hoy.
Busco ayudarte a recordar.
